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lunes, 17 de octubre de 2011

Otras cosiTas!!


Juegos










Son amplios los debates al rededor de la moralidad o no del aborto. Ya a las puertas del siglo XXI el aborto va tomando cada vez un carácter más cruel y antihumano.



Las sociedades de consumo, la “Industria del Aborto”, y el sexo como una mercancía más, están llevando a la pérdida total de valores humanos y principalmente contra la vida.

Por ello hacemos la revisión de este tema ofreciéndole una invitación cordial a participar con nosotros.

El número de abortos que se realizan en el mundo alcanza cifras realmente alarmantes. Basta decir que en los Estados Unidos en todas sus guerras, incluyendo hasta Vietnam, han perdido 868,276 vidas y son mucho más los abortos realizados en los últimos cinco años. Huelgan los comentarios.


Estas cifras hablan por sí mismas y pasados más de veinte años desde el último de estos registros, y con el desarrollo tecnológico alcanzado en la “ Industria del Aborto “, es de esperar que las cifras sean aún más alarmantes, lo que impone en la actualidad al hombre la necesidad de buscar las causas de este desenfreno contra la vida y brindarle soluciones (4,6).

Ha sido el aborto tema de controversia en la historia de la humanidad. Unos aceptándolo en toda su dimensión, otros parcialmente y un tercer grupo negándolo absolutamente.

.OPINIONES


Imaginemos una escuela en las afueras de un pueblo, con una sola clase polvorienta. Un maestro sobrecargado de trabajo trata de dominar un salón lleno de niños bulliciosos. Los alumnos tienen que compartir los textos de estudio, que siempre escasean, agolpados en las filas de bancos desvencijados. Están extenuados después de haber hecho un largo recorrido para llegar a la escuela, y se oye el murmullo de hambre de sus estómagos. Otros faltan desde hace semanas, por tener que ayudar a sus padres en la zafra. Los hay quienes ya no volverán, por no tener dinero para comprar los uniformes y útiles escolares. Éste es el drama cotidiano de muchos jóvenes en el mundo en desarrollo, en busca del más valioso de los productos, la educación.
Las estadísticas correspondientes a 1995 son elocuentes acerca del triste efecto que tiene en la población pobre la desatención en materia de educación. Si el 70% de los niños en los países de bajos recursos participaban en la enseñanza primaria, la tasa de escolaridad para la enseñanza secundaria sólo representaba el 17%. Comparativamente, en los países industrializados la tasa de escolaridad, tanto en la enseñanza primaria como secundaria, se acercaba al 100%. El deterioro continúa en la enseñanza superior, donde sólo el 6% de los estudiantes en los países de bajos recursos prosigue su formación, en comparación con el 57% en el mundo industrializado. ¿Cuál es el resultado? Son generaciones enteras de niños y jóvenes a los que se niega el beneficio de una enseñanza directa y están condenados a la pobreza si la enseñanza convencional sigue siendo la única vía para impartir el conocimiento y la especialización.


Una de las formas con las que los gobiernos han tratado de ampliar las oportunidades educativas al mayor número posible de personas sin aumentar excesivamente los costos es a través de la enseñanza a distancia. La enseñanza a distancia ha probado ser una solución atrayente para los que viven demasiado lejos de las escuelas o universidades, están demasiado ocupados en sus casas como para frecuentar las escuelas de manera regular o son demasiado pobres para pagar los cursos.